Terapia Personal ¿Qué supone un proceso de psicoterapia?


Cuando aparece malestar y sufrimiento, ya sea a través de sintomatología específica, o bien a través de la sensación de estancamiento, vacío, carencia de sentido,etc., se hace necesario introducir cambios en nuestra forma de vivir y de entender lo que nos sucede. La terapia personal desde el ámbito de la psicológía es un abordaje en el que a través de un proceso de autoconocimiento llegamos a un lugar nuevo, pudiendo reconocer y aceptar lo que somos, y no solo lo que creemos ser. Desde este nuevo punto de partida, la relación que establecemos con los demás y con el mundo, así como con nosotros mismos es más coherente con las emociones que nos acompañan interiormente, con valores actualizados y  patrones cognitivos revisados, proporcionándonos un mayor bienestar  y recuperando nuestra esencia.

En la mayoría de los casos, las personas al finalizar la terapia se perciben con mayor conocimiento y poder sobre sí mismos, un gran aprecio a cómo son y una clara mejoría en las relaciones con su entorno, mejorando su bienestar. Diálogo reflexivo implica la generación de información sobre algún aspecto en particular y el retorno de dicha información con otros ingredientes, que a su vez, le dicen algo nuevo a la persona que lo genero (utilizado como metodología de aprendizaje) Las sesiones suelen ser de 60 minutos y es posible complementarlas con seminarios (ver seminarios específicos)sobre temáticas específicas, o bien con terapia grupal. (ver terapia grupal con adultos) En la psicología hay dos grandes líneas en el tratamiento. Una se centra en los síntomas concretos y otra que entiene que los síntomas y el malestar son una expresión de conflictos intrapsíquicos más profundos que tienen que ver con formas de vivir el mundo y relacionarse con él. La imágen del iceberg representa bien este segundo pensamiento. La parte visible del iceberg sería el síntoma o el malestar que sufre la persona, y la parte inferior, bajo la superficie del mar, sería el complejo mundo interior de la persona. Desde este enfoque el tratamiento irá dirigido principalmente al bloque que está bajo la superficie. De esta forma, la forma visible, la punta del iceberg se deshará y no volverá a formarse de nuevo. El objetivo común a los procesos de terapia es el propio conocimiento. Reconocer y aceptar lo que somos y no solo lo que creemos ser. Se trata de un proceso de autodescubrimiento en el que guiado por el terapeuta aparecen los esquemas emocionales y cognitivos, detectando las necesidades profundas que estos esconden. Utilizaremos técnicas proyectivas (linkear al rosal) y expresivas (caja de arena, dibujos), utilizaremos símbolos (reloj, metrónomo, cebolla) y metáforas (por ejemplo el elefante encadenado)… Me gusta pensar que nuestra vivencia es como cuando en el mar hay oleaje en la superficie y corrientes submarinas que no siempre se ven desde la barca, pero que determinan el rumbo que seguiremos. (mar de fondo)