Terapia Infantil


Terapia Infantil 

 

Cada menor necesita un abordaje propio, teniendo en cuenta su edad, sus características personales, dificultades y recursos. Por ello, tras unas sesiones previas en las que realizo una valoración de la situación del menor y la familia, propongo un plan de trabajo en el que ponemos en común los objetivos a alcanzar, la frecuencia y tipología de las sesiones. Los niños y niñas que acuden no siempre cuentan con las habilidades para poder expresar adecuadamente lo que les sucede. Incluso a los adultos nos pasa esto en ocasiones. Debido a esta dificultad de exteriorizar y compartir lo que les sucede, en el momento oportuno y de forma adecuada, aparecen comportamientos desadaptados o  sintomatología que se expresa a través del cuerpo, como los tics, la falta de control de esfínteres, etc…

Ene la terapia infantil con los más pequeños se basan en el juego, en los cuentos y en técnicas expresivas, como los dibujos o la caja de arena para que el menor puede ir mostrándonos su mundo interior  e ir modificando el sentido que da a los hechos que acontecen a su alrededor. De igual forma, las sesiones nos sirven para que aprenda nuevos recursos cognitivos mejorando la atención, concentración, etc., así como recursos emocionales, por ejemplo la contención, la empatía, la autoconfianza, la autoestima, etc… Según mi experiencia todo ello suele provocar que en pocas sesiones se vean avances

Con el fin de mantener dichas mejoras suele ser necesario que en el entorno se realicen ciertos cambios, que pueden parecer pequeños y por eso a veces se consideran insignificantes, pero decisivos a la hora del bienestar del niño. Por lo que será muy importante la implicación de la familia , así como la posibilidad de establecer una coordinación con los profesores.

 

Las sesiones con el menor pueden tener una duración de 30 minutos a 60 minutos, en función de la edad del niño.